martes, 26 de agosto de 2014

Bitácora de práctica lectora.



La actividad se desarrolló en la casa de una familia que practica la Educación en Casa, eso quiere decir, que los niños no asisten a ninguna institución formal de educación, sino que se auto educan y co educan en su propia casa.  Frecuentemente están recibiendo visitas de otros niños amigos, que sí asisten a la escuela, pero que disfrutan yendo a jugar y aprender con estos tres hermanos que se hacen llamar Los Queltehue.  Para esta actividad de Práctica lectora el auditorio estuvo compuesto por Violeta de 8 años, Matilde de 6 años y  leo de 3 años, que son los hermanos que se educan en casa y además dos amigas que los visitaban este día; Alena de 5 años y  Rafaela de 6 años.

¿La planificación cumplió tus expectativas al momento de realizar la actividad?
Sí, luego de la lectura, los niños quisieron tocar el libro, ya que les pareció extraño que tuviera las páginas tan gruesas, pues ellos están acostumbrados a los libros de hoja delgada. El video de la narración del cuento no alcanza a mostrar el momento en que ellos hacen uso del libro, pero es algo que permitió continuar la conversación, ya que las niñas se sintieron muy interesadas por la forma del libro y por los dibujos. Así también les llamó la atención que tuviera tan poco texto.
El manejo del espacio es un punto importante que debería contemplar mis expectativas de la planificación, pues  durante mi lectura uno de los niños se sitúo muy cerca del libro y no permitió que el resto de las niñas pudieran apreciar bien las imágenes, sobre todo una de ellas, al ver el video, me di cuenta de que yo podría haberme levantado y ubicado de otra manera para que todos pudieran disfrutar de la lectura, lo que responde claramente a mi poca experiencia como mediadora.

¿Qué conocimientos previos ayudaron a la realización de la actividad?
Las niñas estaban acostumbradas a leer, algunas de ellas ya tenían adquirida la técnica de la lectura y otras aún la están aprendiendo.  Esto fue un gran aporte para que la actividad se desarrollara con facilidad, pues al estar acostumbrados a leer y a que les lean cuentos fue fácil que prestaran el tiempo y la atención necesaria.
Así mismo sirvió que los niños conocieran los libros, porque les permitió hacer una comparación con este que les presenté. De igual manera sus padres se sintieron atraídos por este libro.
¿Qué aprendizajes obtienes luego de planificar y poner en práctica?
Pienso que los niños  merecen estos espacios y que no es necesario que como mediadores nos situemos desde un punto superior, porque podemos escuchar lo que los niños tienen para enseñarnos también.
Así mismo creo que a la hora de planificar se debe pensar también en el vínculo que se debe generar en la lectura, con el libro y con el auditorio, y cómo generar este vínculo, ya que durante la práctica me sentí un poco distante a los niños, quizás con mucha timidez.  Es por esto que creo que al menos para las primeras intervenciones,  es un punto que se debe considerar y no dejar a la improvisación.
Me doy cuenta de que hace falta planificar más detalles de la lectura, así también arriesgarse más con los títulos, quizás buscar temas más lúdicos o cómicos para los niños de esta edad.




PLANIFICACIÓN 1

Título de la actividad

“Conociendo Los Libros”
Lectura animada de libro álbum “Una casa en el Bosque”
Dirigido a

Niños y niñas de 0 a 6 años pre lectores
Duración de la actividad

15 minutos
Número de participantes

4 a 6 niños  y / o niños
Recursos necesarios

Libro álbum, ambiente cálido y agradable
Objetivos de la actividad

Realizar la lectura animada del cuento
Crear el lazo entre el prelector y el libro
Diseño y desarrollo de la actividad

Se prepara un ambiente cálido y agradable para que los niños escuchen el cuento
Se les lee el cuento y enseñan las imágenes
Luego de la lectura se les pasa el libro a los niños para que se relacionen con el objeto y pasen sus hojas, de manera que puedan ver las imágenes desde un ángulo más cerca.
Metodología para la evaluación de los objetivos de la actividad

La actividad se considerará lograda si los niños logran captar la lectura del cuento, basándonos en una lectura animada para su edad. Así mismo si los prelectores hacen uso del libro en la actividad posterior a la lectura.
Expectativas de la actividad

Se espera que los niños y niñas puedan conocer el objeto libro, lo investiguen y se relacionen con él.
En lo ideal se espera que las diferencias etarias no sean marcadas, lo que significa que los grupos estén conformados por niños de edad cercana.

martes, 3 de junio de 2014

Los libros silenciados (3)

"Allí donde se comienza quemando libros, se termina quemando hombres"  decía  Heinrich Hein
En 1821,  indicando cuán delgada puede ser la línea  entre la  prohibición de un objeto, o sea, el libro y una acción, o sea, la lectura y la vida misma del escritor y el lector.
Quizás sea visto como natural el hecho que se prohíban ciertas lecturas a ciertas edades, o en ciertos contextos, pero de ninguna manera puede ser visto como inocuo cuando se flagelan los derechos básicos de un ser humano. Entonces, ¿por qué no nos causa lo mismo una prohibición igual que la otra? ¿Por qué la vemos a una inofensiva y a la otra no?

¿Qué es lo que se puede escribir? ¿Qué es lo que se puede leer? son las preguntas que pensándose inofensivas, definen el inventario de libros que pueden ocupar una estantería en una escuela o en una biblioteca pública. Sin embargo, son las mismas que han definido el destino de muchos escritores y millones de libros censurados  por mandatos poderosos,  por considerarlos inapropiados para el pensamiento que han querido direccionar.

En la historia de los libros, todo el tiempo se les han manipulado para el servicio del poder, de manera que se ha incentivado la lectura de algunos y, sobre todo, se han censurado aquellos que no le han acomodado a las clases dominantes, parando su producción y difusión por completo.

Con especial exigencia la literatura infantil ha sido sometida a  juicios de valor: de lo que se debe escribir en literatura infantil; hasta qué limite se le puede acercar temas de adultos a los niños, porque no sabemos si están preparados o no para tratar diversos temas, o si corresponde o no tratarlos. Sin embargo, encontramos muchos cuentos destinados a tratar temas que pueden transformarse en una verdadera incomodidad para los adultos, como el tema de la muerte o los accidentes fatales,  es el caso de libros como Mi amigo el pintor que narra la historia de un niño que sufre la pérdida de su amigo, que se ha suicidado; o La tristísima historia de las cerillas, que narra cómo  Paulina, la niña protagonista, se incendia a raíz de jugar con fósforos, libros que fácilmente pueden considerarse inapropiados para ciertas edades.
 La censura se aplica cuando se considera que las temáticas no son para niños o porque no conviene que lo que  propone el escritor se difunda, aquí es cuando se convierte en una herramienta de control político, desencadenando durante los años de totalitarismo en el mundo la masificación de la censura  en los libros y en todos los medios de expresión.

Al funcionar como medio de aprendizaje y reflexión, la literatura compromete el pensamiento de los niños, ampliando su mundo imaginario y desarrollando su pensamiento creativo y reflexivo. Por esto, durante la dictadura en Argentina se censuraron libros, se quemaron e hicieron desaparecer. Desde la televisión, las revistas, periódicos y en la misma escuela se trasmitían las instrucciones a la ciudadanía para detectar cualquier tipo de libros que no se condijera con el régimen de entonces, expandiendo la idea de que ciertos libros no eran aptos para leer, pues atentaban contra la nación y el desarrollo intelectual sobre todo de los más jóvenes. Se llevó a cabo una masiva expropiación de libros en todo el país, en cuanto a lectura, posesión y edición.
Entre algunos de los textos literarios que fueron perjudicados por la represión intelectual, podemos nombrar a  “La torre de Cubos”, de Laura Devetach; “Un elefante ocupa mucho espacio”, de Elsa Bornemann; “El pueblo que no quería ser gris” de Beatriz Doumerc, “La ultrabomba” de Mario Lodi y muchos más. Los cuales fueron prohibidos debido a su contenido crítico y cuyos autores sufrieron la injusticia militar, fueron censurados y no pudieron volver a editar hasta terminada la dictadura en su país.


En Chile, durante la dictadura, se acabó con la producción total de la editorial Quimantú, que se encargaba de difundir la literatura y acercarla a la población más pobre. La dictadura en nuestro país estableció y naturalizó la censura, en todos los medios de expresión social, en la radio, la televisión y las editoriales de prensa y literatura se ha mantenido hasta los días de hoy una misma línea de pensamiento. 

martes, 6 de mayo de 2014

LA LITERATURA DE LO COTIDIANO NO DEBE NECESARIAMENTE ENSEÑAR ALGO


A menudo se asocia a la literatura infantil con la educación, pues se supone que esta literatura se presenta en la edad indicada en que estamos aprendiendo las bases de lo que seremos cuando seamos adultos, por lo que se intenta establecer que sea más que una expresión artística y por lo tanto cumpla el rol educativo; que enseñe y deje moralejas a los niños. Sin embargo, la literatura en general ha perdido ese toque “sacro”  y formativo, de tal modo que el autor tiene la libertad para expresar sus ideas, cotidianas y subversivas, y el lector tiene la libertad de interpretar a su modo.

La literatura Infantil y Juvenil dejó de ser un espacio estrictamente moralizador, y de presentar sólo mundos perfectos a los niños. Ya no encontramos  únicamente  libros donde se educa  a los lectores a comportarse, al contrario descubrimos discursos de alta controversia, de cuestionamiento y reflexión, dando a los lectores un espacio para desarrollarse como lectores críticos o sencillamente permitirles soñar. 

Ricardo Siri Liniers

lunes, 5 de mayo de 2014

¿QUÉS ES LA LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL? (2)

¿Qué es la literatura infantil?
Se entiende por literatura infantil, aquella literatura que tiene como destinatarios a un público infantil. Lo que por lo tanto define a este tipo de literatura son las diferencias entre los adultos y los niños, entre las capacidades lectoras, los intereses, los aprendizajes previos, los mundos imaginarios.
Recuerdo muy bien, cada vez que me he atrevido a sacar un libro de literatura infantil ante algún grupo de adultos, en ocasiones estos han sido jóvenes, pero adultos y en otras, adultos “con mayor recorrido”, pero en las dos situaciones los grupos han reaccionado con desconfianza, quizás un poco de vergüenza, por encontrarse sometidos a este momento de incomodidad, porque un libro infantil, se cree y es pensado, diseñado, coloreado, compaginado para que un niño lo lea, por lo tanto, tiene los colores que le hemos puesto a la infancia, tiene el tamaño llamativo para un niño y tiene los dibujos que nos quitaron en alguna etapa de nuestra adolescencia. Entonces estos grupos conejillos de indias, con incomodidad y escepticismo escuchan y miran mi lectura, al cabo de un rato, toda su postura cambia, se ríen y se alivian. Cuando la lectura termina, dicen algún comentario amable, comentan lo que les gustó, piden ver el libro de cerca, tocarlo, hojearlo, ya no se avergüenzan de haber sido público de literatura infantil sin estar de acompañantes de un niño (al cuidado de un niño, que es por lo que los adultos acuden o presencian acciones destinadas a este tipo de público). Entonces, me gusta pensar, se les expande la mente, entran a esta literatura, de la misma forma que entran a una literatura “para adultos”, pero con que con más motivación intencionada a través de los colores, las formas y las texturas.
Escribo desde lo empírico, porque la literatura infantil está hecha de la experiencia, está compuesta por los caminos lectores que tenemos desde antes de ser lectores, como lo diría Laura Devetach y si ahora hablamos de la literatura como género para niños, es porque su intencionalidad se ha formalizado. Antes los libros infantiles no fueron escritos necesariamente para estos lectores, fueron las épocas, los procesos, las circunstancias,  las que develaron este público.
Pero también se habla de literatura infantil, y a esto debe la gran fuerza con la que hoy se presenta: al trabajo del crítico y el estudioso de esta literatura, que muchas veces es el mismo escritor, o el profesor, que es profesor- escritor, o el mediador, que otras veces es mediador- escritor, sin olvidar al ilustrador/a. que de alguna manera han revivido un imaginario que se había roto con la llegada de Disney y su imaginario resuelto.
Las disciplinas de referencia, han dado fuerza al desarrollo de la literatura infantil y ha permitido que se genere este encuentro y debate sobre su definición, sobre si existe o no una diferencia entre los tipos de literatura para los grandes y para los niños.


lunes, 28 de abril de 2014

"blog de notas"





Este espacio quiere ser lugar de reflexión y acercamiento a la denominada Literatura Infantil y Juvenil (LIJ), desde la apreciación que  la  considera como literatura para todos y no tan solo como una rama del arte de las letras; literatura que conmueve nuestro pequeño ser que aún permanece en nuestro interior más remoto, que puede reírse con  un buen libro- álbum, sobrecogerse o emocionarse con las ilustraciones y los pequeños regalos que los autores han dejado para nosotros.
Motivados por las ganas de liberar imaginaciones, se anhela abordar los temas de la LIJ para la inclusión de todas las edades en este mundo mágico y que por suerte, pareciera estar tomando una cara infinita.

UN ACERCAMIENTO A LA LIJ (1)

Desde chicos las historias han llenado nuestras cabezas del color de la imaginación. Estos colores se entrelazan y se crean nuevos a partir del contacto con otras imaginaciones, otras voces que traen las historias que recibimos.

Nos gusta imaginar mundos de fantasía, adentrarnos en las sombras y asustarse con las historias de terror. Podría decirse que todos nos hemos relacionado de alguna manera con estas narraciones desde pequeños, quizás  transmitidas por los abuelos, los padres o el rumor intrínseco de la vida social.
Estas narraciones contienen quizás el origen de la literatura infantil  y juvenil, que acercan a los oyentes a un mismo relato, los reúne  y les llena la cabeza de imágenes, tal como un cuentacuentos.

La  literatura infantil y juvenil se  ha comenzado a pronunciar ya como tema, en  los espacios que agrupan a estas  tres palabras: literatura, niños y jóvenes. Pero también se ha expandido a otros sectores, de manera que  los adultos gozamos y apreciamos también esta literatura que  ha alcanzado su desarrollo también en otras artes, principalmente en la ilustración, así como en las artes oratorias y audiovisuales.  Y es que la LIJ demuestra cada día que en este mundo imaginario hay mucho por conocer y mucho por lo que podemos dejarnos encantar.

La literatura infantil y juvenil  es sin duda, una literatura dirigida a este público,  con un énfasis en la creación de nuevos lectores, pero que con su  contenido estético y literario  es capaz de encantar a personas de todas las edades., transportarlos quizás al sentido del humor, a la ternura y la creatividad.