¿Qué es la literatura infantil?
Se entiende por literatura infantil, aquella literatura que tiene como
destinatarios a un público infantil. Lo que por lo tanto define a este tipo de
literatura son las diferencias entre los adultos y los niños, entre las
capacidades lectoras, los intereses, los aprendizajes previos, los mundos
imaginarios.
Recuerdo muy bien, cada vez que me he atrevido a sacar un libro de
literatura infantil ante algún grupo de adultos, en ocasiones estos han sido
jóvenes, pero adultos y en otras, adultos “con mayor recorrido”, pero en las
dos situaciones los grupos han reaccionado con desconfianza, quizás un poco de vergüenza,
por encontrarse sometidos a este momento de incomodidad, porque un libro
infantil, se cree y es pensado, diseñado, coloreado, compaginado para que un
niño lo lea, por lo tanto, tiene los colores que le hemos puesto a la infancia,
tiene el tamaño llamativo para un niño y tiene los dibujos que nos quitaron en
alguna etapa de nuestra adolescencia. Entonces estos grupos conejillos de
indias, con incomodidad y escepticismo escuchan y miran mi lectura, al cabo de
un rato, toda su postura cambia, se ríen y se alivian. Cuando la lectura termina,
dicen algún comentario amable, comentan lo que les gustó, piden ver el libro de
cerca, tocarlo, hojearlo, ya no se avergüenzan de haber sido público de literatura
infantil sin estar de acompañantes de un niño (al cuidado de un niño, que es
por lo que los adultos acuden o presencian acciones destinadas a este tipo de
público). Entonces, me gusta pensar, se les expande la mente, entran a esta
literatura, de la misma forma que entran a una literatura “para adultos”, pero
con que con más motivación intencionada a través de los colores, las formas y
las texturas.
Escribo desde lo empírico, porque la literatura infantil está hecha
de la experiencia, está compuesta por los caminos lectores que tenemos desde
antes de ser lectores, como lo diría Laura Devetach y si ahora hablamos de la
literatura como género para niños, es porque su intencionalidad se ha
formalizado. Antes los libros infantiles no fueron escritos necesariamente para
estos lectores, fueron las épocas, los procesos, las circunstancias, las que develaron este público.
Pero también se habla de literatura infantil, y a esto debe la gran fuerza
con la que hoy se presenta: al trabajo del crítico y el estudioso de esta
literatura, que muchas veces es el mismo escritor, o el profesor, que es
profesor- escritor, o el mediador, que otras veces es mediador- escritor, sin
olvidar al ilustrador/a. que de alguna manera han revivido un imaginario que se
había roto con la llegada de Disney y su imaginario resuelto.
Las disciplinas de referencia, han dado fuerza al desarrollo de la
literatura infantil y ha permitido que se genere este encuentro y debate sobre
su definición, sobre si existe o no una diferencia entre los tipos de
literatura para los grandes y para los niños.
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